Tener es al final

4 de abril de 2012
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Se dice mucho que la felicidad no está en las cosas que se poseen sino en… en… pues en otras cosas. A mi lo que me da risa es que pocos creen que la felicidad está fuera de las posesiones o lejos del alcance del dinero. En parte  por que como diablos voy a ser feliz si no me alcanza

Se dice mucho que la felicidad no está en las cosas que se poseen sino en… en… pues en otras cosas. A mi lo que me da risa es que pocos creen que la felicidad está fuera de las posesiones o lejos del alcance del dinero. En parte  por que como diablos voy a ser feliz si no me alcanza ¿edá?

Lo que yo he experimentado (y esto es totalmente personal) es que si, hay que meterle muchas ganas para tener lo básico bien resuelto (pago de techo, comida, ropa, servicios) y para eso ayudan las finanzas personales.  Pero una vez cubierto estas necesidades y que ya dejamos de tronarnos los dedos por la comida en la mesa, la felicidad te la da… ¡lo que haces!!

Seguro han oído de la fórmula Ser, Hacer y Tener. La razón por la que tener va hasta el final es porque primero tienes que considerar que eres alguien (por ejemplo un corredor aunque todavía no corras nada) después tienes que hacer las acciones que te llevarán a ser un corredor (como, cof cof, correr y entrenar duro!!) y ya al final, obtienes los resultados de un corredor (sin importar tu nivel!)… Normalmente nos toca ver los resultados de aquellos que corren y decimos Ay! como quisiera ser como ellos, etc…

Solo vemos cuando ya tienen. Lo mismo sucede con la lana y las cosas. Son producto de un hacer anterior y es el hacer (y sus respectivos LOGROS) los que proporcionan felicidad genuina y duradera. Si tenemos una racha continua de logros y metas alcanzadas la felicidad es inevitable.

Pero la única forma de tener logros es… ¡HACIENDO!! por eso es que al revés la fórmula no funciona: Tener luego entonces hago algo para al final ser. Nope, no jala. Y tristemente todos intentamos ser empezando por la superficie: el tener.

Logra algo y verás que ni la más canija de las crisis puede quitarte la sonrisa de la boca.