23 Minutos

29 de febrero de 2012
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Llevo queriendo hacer yoga de  manera regular y constante como 10 años. Por alguna razón, no lograba hacer los saludos al sol en una semana entera (al hilo). Bueno, ahora ya se cual es esa “razón”. Nunca tenía tiempo ¿ven? como soy dormilona, me cuesta trabajo despertarme temprano, así que tengo problemas para que me rinda el día como quiero.

Llevo queriendo hacer yoga de  manera regular y constante como 10 años. Por alguna razón, no lograba hacer los saludos al sol en una semana entera (al hilo). Bueno, ahora ya se cual es esa “razón”.

Nunca tenía tiempo ¿ven? como soy dormilona, me cuesta trabajo despertarme temprano, así que tengo problemas para que me rinda el día como quiero. Por consecuencia, me levantaba siempre corriendo y ya enganchada en el día, no había un hueco para dedicar a la práctica.

Conforme he limpiado mi cabeza del cochambre que trae, he logrado cosas fantásticas, como el levantarme un poco más temprano, pero sobre todo, el comprender que las cosas que importan son las que deben siempre tener un tiempo en nuestra agenda.

Un día, me cayó el 20 de que por “conveniencia” comemos puras porquerías,  preparamos rápido, o compramos chivas inútiles… lo que resulta a la larga muy poco conveniente. Lo mismo pasa con nuestras agendas… las llenamos de cosas “urgentes” y disque importantes, pero no dejamos espacio para lo que VERDADERAMENTE nos importa.

Me atrevería a decir que el desmadre en las prioridades es la enfermedad grave y contagiosa que aqueja a los seres humanos desde los años 50´s.

Pero todo tiene solución, fíjense nomás… compré hace tiempo una app para el ipad (yoga para corredores IOS) porque también corro. Y que resulta que trae la secuencia básica de los saludos al sol, platicados en orden para que puedas hacer tus movimientos sin tener la vista fija (se acuerdan? jajaja).

Decidí hacer todas las mañanas 4 secuencias de saludos al sol (una abarca pierna derecha y pierna izquierda), después un savasana (corpse pose) para terminar con 10 minutos de meditación.

Empecé en enero  y cronometré cada movimiento. Resulta que una secuencia completa  del saludo al sol me lleva 2.20 minutos (con 5 respiraciones completas en down face dog) Dando un total de 8.8 (o 9 minutos) + 2 minutos de pose del muerto, nos dan 11 minutos de yoga. Después me incorporo con calma y me acomodo para meditar (otros 2 minutos) y cierro con 10 de meditación.

23 minutos dedicados a dos cosas que me son sumamente importantes y que no había logrado hacer caber en mi “apretada” agenda (misma que siempre tenía tiempo para twitter y facebook…)

¿Qué puedes hacer en 23 minutos? no son muchos, ¿cierto? ¿podemos dedicarlos a algo que nos importe como un proyecto personal, tai chi, nuestros hijos,  ejercicio o incluso solo para relajarte de manera profunda?

¡Desaprieten las agendas!!